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domingo, 28 de septiembre de 2014

#Análisis - Ya nadie se acuerda de Rosie Larsen

Holder y Linden mirando en el maletero
Parece que fue ayer cuando estrenaron el remake de The Killing y todos los culturetas decían que la danesa era mejor. Cuando se terminó la primera temporada sin conocer al asesino y la gente se subía por las paredes. Cuando se sacaron de la manga una tercera temporada sin venir a cuento y nos cancelaban la serie. Cuando a Netflix le dio por terminarla.
Y el caso es que ya se acabó... No tendremos más casos de una serie que para mí estuvo a muy gran nivel, incluso en esta cuarta temporada, hasta el último capítulo. Creo que ya he comentado esto en alguna otra entrada, pero con los dramas quiero finales trágicos, no pasteladas. Si lo que sale del alma al terminar de ver el episodio es un «¡no me jodas!» es que os habéis cargado en cinco minutos toda una serie. No como en Lost, que a mi nunca me gustó especialmente, sino dejando sabor amargo por sólo cinco minutos en cuatro temporadas. La mitad de las críticas que le han hecho a la serie en estos años me dieron igual, pero después de todo este tiempo sólo me podía imaginar a Linden muerta o loca y a Holder feliz o tirado debajo de un puente. Cuando lo que me encuentro es un *SPOILER* «cinco años después» con un padre soltero feliz que ya no es policía y guía AAs y una Linden que se encuentra consigo misma y vuelve a por él... ¡No me jodas! Se admiten opiniones encontradas...

sábado, 7 de junio de 2014

Las 10 mejores comedias en lo que va de siglo XXI

Cartel promocional de Flight of the Conchords (HBO)
Ya era hora de empezar con las listas... ¡Miedo me doy!
La primera lista va a ser la de las comedias. Pensaba que iba a ser fácil. ¡Maldita la hora!
Lo primero de todo es definir lo que entenderé por comedia, que no haya luego malentendidos oyes. Para mí, comedia es cualquier serie con la que me río mucho, no sólo la tradicional «sitcom», pero en esta lista NO voy a incluir los dibujos animados, que en su día tendrán la suya, y he dejado fuera a series como Frasier o Friends, porque aunque terminan en el siglo XXI, son de los '90. Además, voy a hacer una lista aparte para las series españolas, que merecen su propio Top 10.

INTERNACIONAL

Las 10 series, que podemos considerar comedia y que coloco en lo más alto (nivel no puedes seguir viviendo sin verlas). Pero la verdad es que se me queda un poco corta la lista ¡argh!

1. Flight of the Conchords
Música, absurdo, acento raro y Nueva York. ¿Qué más podemos pedir a una serie? Mi primera recomendación, tanto en lo televisivo como en lo musical. Les llevo en mi iPhone y les escucho en el coche, porque sus clásicos musicales me sacan una sonrisa en cualquier momento. Me sé las canciones, las canto y estoy deseando que vengan a España a tocar o me pillen algún día donde toquen. La serie me recuerda los buenos que son día tras día.

2. The Office
A pesar de estar en el número 2, sigo diciendo que es mi favorita -la americana, no la inglesa. Innovadora en su día, entrañable después. Ha tenido personajes míticos de la televisión que hay que reconocer sí o sí. Hasta el despreciable James Spader de la octava temporada es único. Lo que la lleva aquí abajo es no haberse retirado con Michael. Aunque salvaron muy bien los papeles, nunca mejor dicho. ¡Dunder Mifflin rules!

3. Inside no 9
Entra con fuerza, o por la fuerza, o porque me ha pillado en estado de shock. Una obra de alta calidad en los guiones y en la interpretación que mezcla el drama y el terror con la comedia en pequeñas delicias de 30 minutos. Simplemente perfecta. No tengo nada más que decir. Puede que no todos los capítulos sean igual de geniales, pero el sabor de boca al terminarlos es el mismo.

4. How I met your mother
Porque la madre de los hijos de Ted Mosby hacía como dos o tres temporadas que me importaba una mierda, al igual que los rollos amorosos de sus protagonistas -bueno, las mozuelas de Barney siempre te alegran la vista. Si hablamos de innovación en los guiones, esta serie se lleva la palma. Es difícil ver cosas nuevas en televisión y de vez en cuando ellos lo conseguían. Van a ser 9 temporadas y decenas de capítulos, de entre los que seguro podemos sacar algunos únicos.

5. Scrubs
A mi no me gustan las series de hospitales, pero Perry Cox es uno de esos personajes que me vuelven loco. Es una de las series que si está en la tele me tengo que quedar a verla. Por cariño, supongo. Creo que a estas alturas ya está claro que el humor que más me gusta es el absurdo. Aquí Scrubs es un buen exponente. Altamente recomendable.

6. The Wrong Mans
A pesar de estar la sexta es una de mis recomendaciones más recurrentes, porque se ve en 3 horas y te deja con ganas de más. Dicen que vuelven, supongo que con una nueva historia. Para ser la primera, es una obra maestra del suspense y el humor negro. ¿Qué más puedo decir? Pues que voy a encajar otra golosina inglesa llamada Embassadors aquí mismo.

7. My name is Earl
Por karma, aunque sea en un puesto bajo, esta serie se merece estar en la lista. Creo que he pasado con ella alguno de los mejores momentos de mi estancia en Londres, sólo superado por The Office. Earl siempre va a tener un hueco en mi corazón y en mi televisión. Cada vez que lo echan no puedo evitar verlo, incluso en español.

8. Modern Family
Entró fuerte y hasta hoy no han agotado el modelo. Creo que una nueva temporada ya puede ser mucho si quieren terminar en lo alto, pero la verdad es que esa familia tan extraña da mucho juego. Demasiado. Como creo que todo el mundo la ha visto en algún momento, no comento nada más. Si no la habéis visto, ¡vedla!

9. The Big Bang Theory
Un día me preguntaba si era posible cansarse de Michael Scott. Le odias, le quieres, le odias... suerte que entonces aparecía Dwight. Con esta serie me pasa lo mismo. Estoy hasta los mismísimos c****** de Sheldon, pero me sigo riendo con él y hasta me sorprende. ¿Su transformación arruinará la serie o nunca se va a transformar?

10. Malcolm in the middle
Algunos pensamos que el padre de Malcolm era genial. Y entonces va y hace Breaking Bad. La serie entra en el milenio por los pelos. Herencia de las buenas comedias de los '90 con una ejecución brillante. No sé si lo que me apasiona es el recuerdo o realmente era así de buena, pero la tengo que meter en la lista aunque solo sea por los buenos momentos que pasaba los fines de semana viéndola.

(+5) Así que os pongo otras 5 series que merecen aparecer por aquí.

(1)1. Parks and Recreation
Un The Office versión 2.0 que pese a tener una primera temporada algo más mediocre, ha alcanzado un nivel sensacional que sin innovar en nada me saca una sonrisa de las buenas capítulo tras capítulo. Leslie, ¡te adoro! -a partir de las segunda temporada, eso sí. Y aquí de apéndice le pongo otro proyecto que Poehler tiene con su hermano, Welcome to Sweeden.

(1)2. Brooklin 9-9
Un The Office versión 3.0 que rompe con la parte documental, pero nos deja un elenco de personajes únicos a un gran nivel. Ya sé que tengo debilidad por Mose (Schur), pero esta serie está llamada a algo grande si mantiene el nivel. Por ahora, creo que ha sido el estreno en comedia de la temporada 2013-2014.

(1)3. Hello Ladies / Silicon Valley
Una sola temporada aún para ambas, pero tienen que figurar. Ambas de HBO, la apuesta de comedia de esta temporada 2013-2014. Por un lado el humor bochornoso de Hello Ladies que tanto me recuerda a Michael Scott. Por el otro un grupo de nerds en toda regla a punto de comerse el mundo. El último capítulo fue estratosférico y les mete de lleno en la lista.

(1)4. Two and a Half Men
Tiene que estar de algún modo en esta lista. Y punto. Eso sí, sólo está aquí por Charlie Sheen. Por mucho que le guste salir en pelotas, el novio de la Moore no es lo mismo. No se puede ser tan estúpido. El personaje de Charlie es único y genuino. Golfo con pintas al que todo buen hombre sólo puede envidiar y adorar, por muy machista que parezca.

(1)5. Bored to Death
La lista empieza en HBO y va a terminar también aquí. Habrá quien diga que tendría que hacerlo con Curb your enthusiasm y puede que sí, pero mi amor por el humor absurdo me lleva a una serie única que mezcla literatura y género policiaco. Creo que de todas las series canceladas, esta es la que más pena me ha dado.

(bonus) Porque lo llaman «dramedia».

(2)1. Orange is the new black
Netflix se merece su espacio en esta lista con una serie genuina que me encantó. No es estrictamente una comedia, ni siquiera al estilo británico, pero tiene ese punto de humor... ¿paternalista? Te da tanta pena que hasta te hace gracia lo desgraciada que puede llegar a ser la protagonista. O debería decir tonta (por cierto, hoy sale la segunda temporada).

(2)2. Lillyhammer
La primera producción de la plataforma online, con un Steve van Zandt im-presionante en una serie de mafiosos acontecimientos que me ha levantado más de una carcajada. No sé si serán los personajes singulares o el entorno, pero merece la pena verla mucho mucho.

(bonus2) Porque no puedo pasar sin una de romanos.

(3)1. Plebs
Humor británico en pequeñas dosis que nos transporta a una Roma un tanto heterodoxa donde el sexo hace girar la vida de los protagonistas. Bueno, el sexo no, la falta de él. De nuevo, personajes singulares y situaciones estridentes en un proyecto cuanto menos curioso cuya canción de entrada me tiene loco... «When in Rome... Do as the Romans do... tirori tirori... Far from home, all I need is youuuu»

ESPAÑA

1. La Hora Chanante / Muchachada Nui / Museo Coconut
Ahí, las tres juntas... Yo soy más chanante que coconut, pero he de reconocer que me vuelven loco. Si juntáramos las dos listas, la muchachada se quedaría en lo más alto. Porque soy un gañán, le metía dos buenas toñinas a Vicentín y me moriría porque un día me hicieran un «Celebrities». No sé qué se fumaban para que salieran esas genialidades de sus cabeza, pero al menos parece que están en forma como demuestran todos los días hasta en El intermedio -¿meto esto de serie?

2. 7 Vidas / Aída
Hace tiempo que no veo Aída, porque me parece demasiado monótono. Desde luego, no está al nivel de 7 Vidas, pero como buena spin off se merece el 2x1. Siempre echaré de menos a Sole. ¿Qué más puedo decir? No puedo compararla con Mauricio Colmenero, pero les tengo que meter en el mismo saco. Cada uno es gracioso a su modo.

3. Camera cafe
Una genialidad para un rato. Le salieron un par de copias, pero nunca llegaron al mismo nivel. Creo que me gusta porque era un mini The Office a la española. Por aquel entonces al ver Telecinco aún no se suicidaban los libros. ¡Qué pena que ya no sea así! Si volvieran a emitir esto en vez de tanto Sálvame...

4. Aquí no hay quien viva / La que se avecina
No soy muy fan de estas series, pero tengo que reconocer que cada vez que las veo me meo. Esto es lo que se nos da bien en España. Humor facilón, subidito de tono, estereotipado y faltón. No falla. ¿Por qué lo pongo tan arriba después de la «crítica»? Simplemente, porque tengo que resignarme a la simplonería de la especie humana, que yo también sufro, y a lo que seguramente dirían la mayoría de mis conciudadanos.

5. Con el culo al aire
Es el ejemplo de como volver a hacer Aquí no hay quien viva y que en vez de conseguir una patraña como La que se avecina, te salga un producto de calidad. Los ingredientes son los mismos, los actores han cambiado, el edificio es ahora un camping, pero se nota un punto de calidad muy por encima de la competencia.

6. Plutón BRB Nero
Le estoy dando cuatro o cinco lineas a cada serie, pero con esta sólo quiero decir una palabra. Genial.

7. Los Quien
Sigo sin saber por qué la serie no siguió adelante. Sigo pensando que ha sido una de las mejores apuestas de Antena 3 en estos años. Pero supongo que habrá sufrido del mismo problema que Señoras que, o Fenómenos. No cubrir las expectativas -¿de qué?- de los directivos de la cadena.

8. ¿Qué fue de Jorge Sanz?
No estoy seguro de que sea una comedia, pero la tengo que meter en la lista, porque es una obra muy cuidada, reflexiva, de humor inteligente un poco alejado de la comedia facilona que se estila en nuestro país. Creo que aún no la han emitido en abierto, ni lo harán... No está hecha para el gran público.

9. ¡Qué vida más triste!
O de como pasar de la web a la tele. Creo que reirnos de la desgracia ajena es deporte nacional y por eso esta serie triunfa -para mi, en audiencias no tanto. Ver a unos pobrecitos de la vida reflejar tus miserias en las suyas te saca una sonrisa muy necesaria en estos días.

10. Pelotas
Tenía que meter algo de Televisión Española y esta serie merece estar en la lista. Aunque yo habría metido aquí Malviviendo, una serie de YouTube que me encanta. Más dramedia que comedia, pero muy lograda.

Y con esto y un bizcocho, espero vuestros comentarios y, sobre todo críticas, porque así a lo mejor encuentro algo nuevo con lo que entretenerme este verano. Por ahora os dejo dos pequeños vídeos de los campeones que están entre mis favoritos...


sábado, 31 de mayo de 2014

#Serieteca - Welcome to Norway

¿Silvio Dante? en el tren rumbo de Lillehammer (NRK1)
En vez de hacer las cosas en orden y hablar de The Sopranos, voy a coger a Silvio, me lo voy a llevar a Noruega y voy a hablar de otra serie; Lilyhammer. La primera producción de Netflix que me ha cautivado como pocas series.
Hay personas que tienen un talento especial. Steven van Zandt es una ellas. Toca con Bruce Springsteen (y le ha producido y esas cosas), se pega un papelón en The Sopranos y de repente le da por escribir su propia serie de mafiosos... y protagonizarla.
Franky 'the Fixer' es un mafioso neoyorkino que se va de la lengua para detener al nuevo capo. El FBI le mete en el programa de protección de testigos y elige ir a Lillehammer porque le gustaron los Juegos de Invierno del '94. Allí nos deleitará con su choque cultural y una nueva mafia noruega que hizo las delicias de 1/5 de la población. Por medio, muy buena música como no podía ser menos, humor nórdico y múltiples referencias a la filmografía mafiosa. El último capítulo de la segunda temporada es simplemente genial, tanto como el camino que lleva a verlo. Hay una tercera temporada pendiente... me da miedo que también sea buena.
Creo que he descubierto a uno de mis personajes favoritos... os dejo con un poco de música.

viernes, 16 de mayo de 2014

#Serieteca - The shadow line

Cartel (BBC)
Termino Luther (por fin) y la BBC me recomienda que vea The shadow line. A la BBC hay que hacerle caso y acabo de terminar una de las mejores series policiacas que recuerdo. Me estoy malacostumbrando a eso de las series cortas. Historias directas con principio y fin que no se enrollan en bobadas para alargar la trama.
The shadow line está llena de detalles. Suficientes para querer verla de nuevo sabiendo lo que tienes que mirar. Entre las sombras de la corrupción, el mundo de las drogas, el bien y el mal. Una trama turbia, propia de la mejor novela negra, que te atrae, te sorprende y hasta cuando sabes lo que va a pasar, te impacta.
Me estoy volviendo demasiado sibarita. Tanto, que esta temporada ya he abandonado una serie buena porque no me llama lo suficiente entre tanta maravilla esperando en la carpeta de descargas. Sibarita en la imagen y en la música, con una canción de entrada que lleva tres semanas en mi cabeza. Pause, un tema de Emily Barker and The Red Clay Halo. 
«We always look after our own» MATRÍCULA DE HONOR

domingo, 27 de abril de 2014

When in Rome, do as the Romans do...

Plebs... (ITV2)
«Allá donde fueres haz lo que vieres» reza el dicho castellano. A eso en inglés le dicen «When in Rome, do as the Romans do». Ahora que acaba de pasar la Semana Santa, vamos con una de romanos en ITV2 (Inglaterra) que dicen que está a punto de contar su segunda temporada.
Nos ponemos en situación con una película de esas en las que Alfredo Landa llega del pueblo a la capital y se vuelve loco con las mozuelas. Si le sumas un esclavo y a Ozores, tienes Plebs. Y poco más puedo decir. Se trata de una comedia fresca, medianamente bien ambientada a pesar de algunos «ooparts». No es Roma, pero tampoco es Año Uno. Es una serie sin pretensiones históricas con la que echarse unas risas.
Mientras escribo estas palabras, mi yo arqueólogo se revuelve por dentro y quiere salir a despotricar de las mil y una barbaridades que acaecen, pero a Grumio se le perdona todo. Os dejo con el video del principio, que lleva metido en mi cabeza una semana.

sábado, 12 de abril de 2014

#Análisis - In the flesh


Llevo un rato pensando como empezar el párrafo. Menos de tres horas de serie y me evoca muchas cosas, desde los suburbios del norte de Irlanda y su «guerra» religiosa en cualquiera de los bandos, hasta HIMYM. Así de polifacético soy yo.
In the flesh es una serie de zombis poco convencional, como si Lizzy de The Walking Dead tuviera razón y los ingleses ya hubieran encontrado la cura. Un poco de maquillaje, unas lentillas, un pinchacito todos los días y ¡ni se te ocurra meterte esa mierda azul! Los zombis no tienen la culpa de lo que han hecho mientras eran zombis y si podemos rehabilitarlos, ¿por qué no? ¡Porque son diferentes! Así que hay que matarlos... sí o sí. Imagina esa contradicción durante tres horas llenas de emoción, de sociología y hasta de amor y acción.
Hubo un momento en el que me quejaba de que las series británicas fueran tan cortas, pero lo cierto es que son una delicatessen para disfrutar cuando se te acaba la programación normal. Una vez más la BBC nos planta algo diferente y genial. Dicen que el 10 de mayo vuelve... estaremos atentos.

**AVISO SPOILER**
Y como he metido los perros en danza, tengo que seguir un poco. El protagonista es como Fernando Torres, de inocente y de cara. Cuando va mal maquillado hasta parece que tiene las pecas/manchas del delantero del Chelsea. En una de las últimas escenas su madre le hace un HIMYF que te cagas, con una historia cojonuda en poco más de un minuto, incluyendo un desengaño amoroso previo. Eso es efectividad, una miniserie dentro de una serie.
Pero una de las cosas que más me ha gustado es la capacidad de sorprender aún sabiendo lo que va a pasar... le mata -piensas-, no tendrá huevos -piensas-, le mata... ¡zas! Aunque estás un 90% seguro, no tiene la previsibilidad de otras series del montón. Sólo por eso ya merece la pena.

miércoles, 2 de abril de 2014

#Análisis - Last Forever

Ese paraguas amarillo (CBS)
El titulo del último capítulo de How I met your mother termina con nueve años de espera y desesperación. Para variar, el capítulo sólo ha generado controversia, pero tengo que reconocer que a mi me ha gustado. Las razones, las de costumbre. Final redondo con su parte de sorpresa y dejando a todo el mundo contento. Esto es una comedia de colegas, no un drama. Aquí no tiene que morir gente... ejem.
Antes de seguir, me gustaría hacer un pequeño análisis de la serie. Recuerdo el primer capítulo, ya no sé en qué cadena, creo que Cuatro. Me pareció interesante y lo seguí un par de años. Me aburrí. Al tiempo, allá por la cuarta o la quinta temporada, Elena me reenganchó y entonces los guionistas se volvieron locos y empezaron a hacer locuras, no con el argumento sino con el guión. Además de elevar al personaje de Barney donde se merece. Ha sido él quien nos ha dado un respiro estos años. Y la seguí viendo por eso, porque la serie es buena, innovadora y, a veces, hasta graciosa. Se nos va, por fin. Pero si esto no dependiese de la madre de los hijos de Ted Mosby, es posible que tuviera aún cuerda para rato.

*AVISO DE SPOILERS (incluído el video)

Entonces llegamos al final, al final de verdad.


Esta parte me parece un giro sensacional que mucha gente esperaba de algún modo pero que parecía imposible. Con una de las frases más graciosas y donde menos me han molestado las risas enlatadas. ¿No era este el final que todo el mundo quería? ¿No era este el final que hasta el propio Ted quería? Me da pena por la madre, porque la verdad es que hacían una pareja genial. Eran LA pareja. Robin sucumbe a la realidad con la edad, pero en el fondo ni pegaban ni nada -no tengo precio como consejero matrimonial. En fin, que ha sido un placer ver la serie estos años. Lo que no estoy seguro es de si veré el Spin off...

sábado, 22 de marzo de 2014

#Análisis - ¿Por qué no han hecho 9?

Pemberton y Searsmith (BBC)
Retiro lo dicho, True Detective NO es el estreno de la temporada... Simplemente me quedaban cosas por ver. Estos días me había guardado un capricho para una semana dura. No podía echarme muy tarde y necesitaba algo liviano. Había leído que Inside no 9 era una serie de comedias cortas con un poco de todo. La única pregunta que me queda después de verla es, ¿Por qué no han hecho nueve?
Creo que ahora sí he visto todo lo que tenía pendiente en este primer atracón del año y una vez más los ingleses lo han vuelto a conseguir. Cuando la gente me pregunta por una comedia, yo les recomiendo dos: Flight of the Conchords y The wrong mans. Ahora, tengo que sumar una tercera. Inside no 9. Con una diferencia. Mientras el resto tienes que verlas completas -aunque no cuesta mucho, 8 y 3 horas respectivamente-, esta la puedes ver en trocitos con sus capítulos inconexos pero no por ello menos adictivos. En vez de preguntarte qué pasará después, te preguntas qué narices se les ocurrirá en el próximo. Un Black Mirror en clave de humor negro.
No quiero contar nada, hay que verlo. Mi favorito, el segundo, tiene unas 15 palabras de diálogo en media hora. Y no es como Ryan Gosling, no. Es muy expresivo. Os sorprenderá, para bien, capítulo tras capítulo. El estreno de la temporada, que me deja con ganas de más... Ahora toca Black Mirror, espero que puntual a su cita en poco tiempo.

viernes, 7 de marzo de 2014

#Serieteca - I couldn't possibly comment

Cubierta de los DVD remasterizados (BBC)
Tengo la semana británica y en el respiro que me están dando esos días las series habituales me he dado el capricho de ver por fin la versión BBC de House of Cards. Supongo que soy un chico del siglo XXI y que tengo especial admiración por Kevin Spacey desde American Beauty... creo que este es uno de esos casos en el que el remake gana a la versión original. Sin embargo, la versión británica es una obra excelente llena de simbolismo. Las ratas merodeando el parlamento... y el gato... mmmmmm.
Para los que ya habéis visto la versión americana, encontraréis muchas similitudes en el argumento, pero son guiones muy distintos, salvo en algunos momentos clave. Si hubiera visto estas cuatro horas de miseria política antes de tragarme la adaptación de Netflix, me habría ahorrado un par de sorpresas, aún así, habrían merecido la pena ambas.
Me siento un poco como Homer Simpson cuando se hizo crítico gastronómico y le daba a todo 7 tenedores. No seré tan extremo, pero supongo que voy aprendiendo a elegir lo que veo. Dicen que lo bueno, si breve, dos veces bueno. 4 capítulos contra 20 -de momento. He disfrutado los 20 de la versión americana y espero con ganas los 10 últimos -a partir de ahí me decepcionará. Yo voy a tomar ejemplo de los ingleses y paro ya.
¿Es la serie buena? You might very well think that; I couldn't possibly comment...


*Por cierto, la podéis encontrar completa en YouTube

domingo, 2 de marzo de 2014

#Personaje - Murray Hewitt

Bret, Jermain y Murray en New York (imagen, de la serie en HBO)
¿Qué me podéis decir de Nueva Zelanda? Isla, Ovejas, El Señor de los Anillos, Paisaje... Capital, ¿Auckland o Wellington? Y ya viene Jaime con otro país exótico. Lo cierto es que desde hace unos años yo sólo puedo añadir a la lista Flight of the Conchords.
Esta semana os he mentido diciendo que The Office es mi comedia favorita. Me parece que tiene temporadas sobresalientes, pero como todas las series de nueve temporadas, tiene sus altibajos. Simplemente guardamos una relación especial. Mi comedia favorita, o la mejor comedia que se ha hecho hasta ahora, viene, para variar, de HBO y se llama Flight of the Conchords.
Bret tiene un Óscar por la canción de The Muppets, «Man or Muppet» en 2011 -ya que hoy es la noche-. Jermain no ha hecho nada tan sensacional... aunque fue el malo maloso de Men in Black 3. Y Murray... Rhys Darby -que así se llama en la realidad- es y siempre será el manager.



Pero, ¿qué hace a Flight of the Conchords sensacional? Para variar, viniendo de mi, el absurdo. Flight of the Conchords es un grupo musical que surge en Nueva Zelanda en 1998. Se presentan a algunos concursos, hacen algunos bolos y, de repente, la BBC les ofrece una serie... en la radio. En 2005 harán de si mismos por primera vez en una ficción radiofónica llamada como ellos y donde representarán a un par de neozelandeses tratando de triunfar en el mundo de la música, en Londres. ¿Quién les iba a ayudar? Su manager Brian (el precedente de Murray). El éxito fue notable y un par de años después HBO apostó por ellos para representar su peculiar y cutre estilo de vida en Nueva York.
La serie es sencilla. Dos pobrecitos, paletos de Nueva Zelanda con acento raro, viven en la ruina mientras intentan hacerse un futuro en el mundo de la música. Entre historia e historia sueltan alguna canción, siempre llena de ironía, en la que usan un estilo diferente cada vez. Aquí es donde entra en acción su manager, Murray Hewitt, un agregado cultural del consulado absolutamente incompetente, que tratará de buscarles algo. La serie se cierra en su último capítulo y por eso es la mejor, porque tiene un principio y un fin.
Pero hablemos de Murray, «do we have any gigs Murray?», no. «Ey! Let's go... band meeting!» Present. Si alguno se sigue preguntando a qué se dedica Barney Stinson -tras esta temporada, que ya lo dice-, vais a fliparlo con Murray. Obviamente trabaja en la embajada, pero es más incompetente que Kevin de The Office. Simplemente un mini-Spoiler inocente... Cuando Bret y Jermain se pelean, sustituye a Bret por una casete, :O -así se dice en emoticonos. Pero en fin, Murray es uno de esos personajes icónicos que quedan en el recuerdo. El resto de la serie, simplemente genial. Os dejo un video con sus mejores momentos, que curiosamente no desvela nada de nada.

miércoles, 26 de febrero de 2014

El tipo de Cazafantasmas

Cartel de «Año Uno»
El otro día se ha muerto Harold Ramis, sí el tipo de Cazafantasmas. Cuando una persona se convierte en un personaje, es difícil salir de ahí. Creo que Harrison Ford es uno de los pocos actores que ha sobrevivido a dos personajes extremadamente icónicos como fueron Hans Solo e Indiana Jones. Cuando muera dirán: «Ha muerto Harrison Ford». Y todo el mundo sabrá quien es. Con Harold Harris había que dar explicaciones... «Si hombre, el tipo de Cazafantasmas, el delgaducho de gafas». Y a pesar de interpretar a un personaje icónico del cine, nunca llegó a más. Pero es que su carrera no se desarrolló como actor, sino como director, entre otras películas de Año Uno. Una película malísima sobre la Prehistoria, pero con la que te reías lo suficiente.
Como esto es un blog de series y me harto de decir que The Office es mi comedia favorita, tengo que decir que dirigió varios capítulos, entre ellos dos capítulos fundamentales en la trama amorosa de la serie; «Beach Games» (temporada 3, episodio 23) y «The Delivery. Part 2» (temporada 6, episodio 18).

*Aviso de SPOILER - Pues eso, que aquí os cuento cosas que no debéis saber si no la habéis visto... y la queréis ver.


Beach Games - Os dejo un video de escenas que no aparecen en el capítulo original, porque doy por hecho que «Jim, ya sé que estás saliendo con otra persona, pero he dejado a mi prometido por ti» aún lo tenéis en la cabeza. El tonteo de Pam y Jim es ya un clásico, como el formato pseudo-documental de la serie, por el que nos dimos cuenta de todo desde el primer capítulo. Pero ese guión entre Survivor y Humor Amarillo... no tiene precio.


The Delivery - Os dejo también las escenas eliminadas del capítulo original. Pam y Jim por fin tienen a su hija y Dwight quiere sembrar semilla en Angela, para traer un nuevo Schrute al mundo -al final lo hará. Un punto de inflexión en la serie, porque también afecta a la relación Andy-Erin después de que Michael tratara de emparejarla con Kevin -que Dios le tenga en su gloria.

En definitiva, dos grandes capítulos que nos dejó Ramis. Una excusa para homenajearle tras su muerte y otra excusa para hablar de The Office.

domingo, 23 de febrero de 2014

Si supiera inglés... no tendría que aguantar ciertas cosas


Cabecera de la serie 24 (imagen de Wikipedia)
«Pues los dobladores españoles son muy buenos», «A mi The Office no me hace gracia», «Paso de estar hasta las 2 de la mañana para verlo» o «¿Pero la serie no era los martes?», son algunas frases que he tenido que decir o escuchar hasta la saciedad estos años. Ayer, antes de decidir empezar con el blog, leí una entrada de Quinta Temporada (un buen blog de El País sobre series) que me animó bastante. Hoy voy a intentar hacer un análisis de las dos razones que me han llevado a donde estoy.

[Aclaración: ¿Dónde estoy? Adicto a las series, con una tabla en word donde apunto las que tengo que ver y cuándo son. Dejando de trabajar por ver algunos capítulos, trasnochando cuando a Netflix se le ocurre sacar una serie todo de golpe y viendo las series en versión original, aunque sean en sueco]

Esta entrada tiene que empezar haciendo referencia a una serie muy importante en mi vida y que vuelve a estar de actualidad ahora que llega Live another day, la novena y ¿última? temporada de la serie. Recuerdo que comencé a ver 24, creo que la tercera temporada, en Antena 3. La echaban los domingos por la noche. Doble capítulo a las 10 de la noche. A los tres días estrenaron algo y la serie comenzó a emitirse a partir de medianoche. Un día, con la serie mediada, dejó de emitirse, o no fui capaz de encontrarla en la programación. ¿Por qué? Contraprogramación. Eso me frustró enormemente y desde ese día dejé de ver series en la televisión. Por aquel entonces vivía con mis padres y mis abuelos y no me podía permitir quedarme hasta las cuatro de la mañana en el salón. Me compré un receptor de TV para el ordenador y pronto descubrí que había otras formas de ver series. Por desgracia la velocidad de internet no era tan buena como hoy y sobre todo me dediqué a las películas. Entonces me fui a Londres. Se acababa de terminar las sexta temporada y pensé que sería interesante recuperar la serie desde el principio. Al fin y al cabo lo que vi me gustó y tenía ganas de acción. Jack Bauer era ya un icono freak y la gente se ponía el sonido de la CTU en el teléfono. Empecé a ver capítulo tras capítulo, intercalando capítulos en inglés y en español. Puede parecer curioso, pero no me daba cuenta. Estaba tan metido en las historias que ya no sé si era un capítulo sí y uno no, una temporada sí y dos no, o fruto de mi imaginación, pero me resultaba indiferente un idioma y otro. No es que los dobladores fuesen buenos, es que la calidad de la actuación no requería verles en su idioma original. No había giros, chistes, nada. Solo acción... 24 horas de acción. Entonces llegó la huelga de escritores y me quedé sin la séptima temporada, pero unos meses después apareció Redemption, dos horas que estaban por encima de toda la serie. A esas alturas, después de verla de un tirón (sí, como The Office, es que soy compulsivo a veces), ya sabía cuáles iban a ser los giros del guión, quién era el malo, quién no... demasiado previsible. Pero acción, 24 horas de acción. Redemption sin embargo era más sencilla, en África, tocándome la fibra a unos días de irme a Etiopía. Esa la tuve que ver en inglés, porque había ingleses y africanos. Después de ver Diamantes de sangre había descubierto por qué no hay que doblar las series aunque a priori no importe. Había descubierto que Leonardo Di Caprio es capaz de hablar en inglés como un belga congoleño y se merece un Oscar. Había descubierto que la versión original le aporta algo más a la serie. Al volver de Etiopía lo confirmaría intentando que mis padres vieran The Office en español. No me hacía gracia ni a mi...
¿Todo este rollo para qué? Pues para posicionarme en dos temas que me parecen muy importantes a la hora de ver series:
  1. Contraprogramación. Hay series que son intemporales, no en su calidad, sino en su contenido. No importa ver un capítulo de la temporada 6 y otro de la temporada 3 después, porque la historia de fondo es tan sutil que no marca una diferencia importante. Este es un tema que han ido corrigiendo las series de este tipo (principalmente de investigación criminal; todo se resuelve en el capítulo) para tratar de captar un público más fiel. Un ejemplo puede ser Fringe, que merece capítulo aparte, pero que manejó muy bien (o no tan bien según las opiniones) la resolución de casos capítulo a capítulo con una historia de fondo que llegó a ser tan alocada como los morados de Walter Bishop. Las series en España eran telenovelas adaptadas al estilo que hiciese falta, o comedias sin más. Podías ver uno de cada cuatro capítulos y enterarte de qué pasaba, porque, o bien eran excesivamente lentas para prolongarse en el tiempo, o sólo servían para echarte unas risas. Las tramas eran simples: fulanito conoce a fulanita, pero mengano se entromete y 200 capítulos después se casan. Cuéntame como pasó, ni siquiera tenía una línea argumental clara más allá de la historia de España en los últimos años del franquismo, por ejemplo. Por eso, creo que los programadores televisivos nunca le dieron la mayor importancia. No existía la idea de fidelización de la audiencia hacia un producto que se puede tener hoy en la televisión americana. No se buscaban la calidad o los premios, sino ganar en audiencia y cobrar más por los anuncios. Entonces empezaron a fastidiarnos y nos fue imposible seguir una serie de culto en la televisión en abierto. ¿Por qué? Básicamente porque las series de culto no son series de masas, sino productos de calidad que requieren atención y hasta mi madre prefiere ver MYHYV para alegrarse un rato la vista. ¿Cultura española? Habría que pararse un día a analizarlo de un modo más profundo. El caso es que, como decía la entrada de Quinta Temporada, la contraprogramación es una falta de respeto a los televidentes, pero sobre todo una forma mísera de hundir una serie y un sector. Sólo se arriesgan con algunas producciones propias que tienen buenos índices de audiencia, pero ante la menor amenaza, ¡zas! Imperdonable.
  2. Versión Original. Soy investigador y mi segunda lengua (a veces la primera) es el inglés. Cada vez que salgo a un congreso me doy cuenta del bien que me habría hecho crecer con películas y series en versión original. ¿Por qué los portugueses hablan mejor inglés que nosotros? Precisamente por que ellos si crecieron así. He de reconocer la labor de los dobladores españoles. Son buenos. Hay series y películas que captan hasta el menor detalle, pero claro, eso cuesta dinero y no todas las producciones se lo permiten. Cuando empecé a ver cosas en versión original, lo primero que me chocaron fueron las voces. Hay que personajes, que es mejor oírlos y seguramente algún día vuelva sobre eso. Pero también pequeños detalles en los que nunca me había fijado. Comentaba antes el tema de Di Caprio y es que esos acentos, esos giros del lenguaje, son muy difíciles de conseguir. ¿Cómo narices le pongo acento de belga congoleño al doblar? Pero sobre todo, un mal doblaje se nota en los ritmos, en las entonaciones, en los dobles sentidos. Nos perdemos la mitad de los chistes y la mitad de los guiños que hacen los personajes. He de reconocer que es duro y que es casi imprescindible saber el idioma, porque si no estás más pendiente de los subtítulos que de la serie, pero es un cambio cualitativo. A día de hoy he visto series en inglés, francés, italiano, alemán, danés, sueco, turco, árabe y amárico. No hablo todos esos idiomas y he de reconocer que de algunas sólo he aguantado un par de capítulos, pero viene bien al menos para hacerse una idea. El ejemplo que quiero utilizar aquí es triple: Broen/Bron, The Bridge y The Tunnel, tres series que son la misma hasta la desesperación, con 5 idiomas en total que se hablan indiferentemente a lo largo de cada capítulo. Danés/sueco, inglés/español e inglés/francés. El resultado es simplemente genial, porque los pequeños detalles que ofrecen marcan la diferencia a la hora de comprender las relaciones entre los personajes. ¿Lo veríamos si estuvieran dobladas? Tendré que hacer la prueba. De todos modos, también he de decir que no todas las series están hechas para ese grado de detalle y muchas de ellas las podremos ver dobladas sin perdernos gran cosa. A mi House me gustó durante una época y es la típica serie, como 24, que puedes ver indistintamente en versión original o doblada. Tal vez por eso triunfó en España. En Bones, sólo vi en versión original un capítulo doble en Londres sobre el que volveré algún día y Los Simpsons están tan bien doblados, que sólo se escapan pequeños detalles. No seamos excesivamente puristas, que si no va a parecer esnob. Pero, ¿alguien cree que Aquí no hay quien viva tendría gracia en inglés?
Os dejo a Leo en Diamantes de sangre, aunque no sea una serie... Se nota la diferencia, aunque hay escenas aún más brutales cuando habla con los belgas.




Después, podéis echar un ojo en YouTube a las diferentes versiones de Los Simpsons (el Dr. Nick Riviera por ejemplo) según si es la versión sudamericana, la española o la inglesa. O probar cualquier otra serie... Al final, para gustos los colores.