lunes, 10 de marzo de 2014

#Simpsonsmonday - El Juli, o el profe torero

Homer Simpson, profesor (imagen Fox)
Temporada 5, episodio 103. ¿Nunca os habéis acordado de un episodio de Los Simpsons por cualquier evento y, de repente, lo ha repuesto Antena 3? A mi me ha pasado el otro día con este fabuloso episodio en el que Homer se convierte en profesor. Al principio va a apuntarse a alguna clase, pero ve a Lenny, a Moe, hasta Hans Topo tiene su clase y se pregunta... «Si ellos pueden, ¿por qué no yo?». Entonces se pone a dar clases sobre el perfecto matrimonio y ya sabéis todos como acaba.
mmmmmmmmm naranjas


El caso es que el otro día me levantaba con una noticia estremecedora. El Juli, afamado torero, iba a ser contratado como profesor universitario. ¡Toma ya! Y yo como un imbécil haciendo la tesis. El caso es que no se trata sólo de una universidad privada con ganas de hacer publicidad, sino que hasta tres universidades públicas se lo rifan. Hace unos días se hizo viral la carta de un supuesto profesor universitario (un joven contratado no doctor) «felicitándole». Por un momento pensé que todo eso no podía ser más que una broma. ¡Ay de mí! Era tan cierto que hasta el propio Juli ya lo había anunciado con este video tan... eso.


Como todos los jóvenes, he tenido mi fase anti taurina. Con los años, fui descubriendo el mundo de los toros con mi abuelo y aunque hoy estoy un poco desfasado, en los años de gloria de El Juli podía haber ejercido de crítico -es broma, no se mucho, pero puedo apreciar ciertos detalles. Ya no soy antitaurino, pero cada vez me gusta menos la poca casta de toreros que se sirven del picador para salvar con soltura una faena mediocre, soy de Salamanca y los toros -el animal- me gustan. Siempre surge alguna estrella y El Juli lo fue. Prueba de ello, es que sólo un año después de tomar la alternativa ya estaba al frente del ranking mundial de toreros. Era el niño prodigio, el querido del público. Por supuesto, pronto le vinieron los percances y críticas feroces, muchas veces injustas. Y ahí quedó, estancado en el olvido. Llevábamos años casi sin oír nada, hasta esto.
Para los que no estáis en el mundo académico, me gustaría contar su funcionamiento. Terminas tu carrera -ahora, grado y máster. Con suerte, obtienes una beca para el doctorado. Terminas tu doctorado. Si has estado becado, o has tenido la suerte de encontrarte en el lugar oportuno, en el momento oportuno, habrás podido ya dar alguna clase, e incluso tener algún pequeño contrato con el sueldo mínimo. Por supuesto, la mayoría no hemos tenido esa suerte. Entonces, en un gran ejercicio de excelencia, la ANECA evalúa tus logros y decide si eres apto para que te contraten en una universidad española. En este punto he de decir que yo, con un buen curriculum, tendré problemas para la acreditación. O que hay doctores aptos para trabajar en universidades de primer nivel internacional, pero no en España.
Esta situación nos estresa mucho al cabo de los años. La presión por publicar y estar en los foros internacionales es tremenda, incluso después de doctorarte. Los contratos postdoctorales que ahora todo el mundo necesita para tener opciones en una oposición a docente se cuentan con los dedos de una mano. Por supuesto, además de con la «excelencia» tienes que lidiar con procesos de selección corrompidos en muchos departamentos, plazas a dedo, etc. Y llega El Juli y se lo rifan.
¿Nadie más puede hablar de toros? Me consta que hay grandes especialistas en tauromaquia con título universitario, e incluso puede que alguno con doctorado. ¿Por qué tenéis que contratar a un torero que dudo haya acabado la Educación Secundaria? El Juli fue un gran torero, pero no sabe hablar y no sabe escribir. Desconozco si lee, o qué lee, pero estoy seguro de que no está inmerso en el mundo de la investigación. ¡Hasta yo tengo más experiencia investigando sobre ese tema que él! No quiero entrar en la pertinencia o no de enseñar Tauromaquia en la universidad. Personalmente, no lo veo mal. Pero no creo que El Juli deba ser profe torero en una universidad pública. La privada, que haga lo que quiera... 
Por eso, después de meditarlo mucho, si El Juli se convierte en profesor de plantilla con sueldo en una universidad pública española -también como asociado, porque la UCM está arruinada. Yo, personalmente, me cagaré en el sistema universitario español.

No hay comentarios:

Publicar un comentario